¿Conocéis el Chalk Paint? A aquellos de vosotros que respondáis «no» a esta pregunta, os avisamos de que este post os puede cambiar la vida, directamente. A los que sí lo conozcáis, esperamos que los truquillos que os vamos a explicar para restaurar muebles consiguiendo un efecto envejecido os sean de utilidad.
A grandes rasgos, Chalk Paint es La Pintura. Ideada por Annie Sloan, tiene textura de tiza, muy porosa y permeable, y con ella se puede pintar cualquier (y cuando decimos cualquier queremos decir CUALQUIER) tipo de superficie sin tratamiento previo, desde madera barnizada a metal, pasando por plásticos, cristales… ¡todo! Además, la gama de colores es increíblemente bonita, y los efectos que se pueden conseguir con ella muy fácilmente son alucinantes. Es el futuro de la restauración o, dicho de otra forma, la restauración para impacientes.
En esta ocasión, vamos a restaurar este pequeño mueble que conseguimos en un anticuario por tan solo 15 euritos:



Esta pequeña cajonera estaba en unas condiciones… bueno, pues un poco malas, la verdad. Aparte de la carcoma, tenía varios roces y golpes por todas partes, y el barniz que tenía resultaba bastante anticuado. Por lo tanto, lo primero era combatir los bichitos. Que no cunda el pánico: es muy muy fácil. Sacamos el tirador metálico del cajón, para no estropearlo con la restauración, para poder pulir el metal correctamente y para asegurarnos de que en los agujeros de los tornillos no haya más animalitos indeseados. A continuación, compramos un bote de anticarcoma (si es con tubito aplicador mejor que mejor. Una pista: lo podéis encontrar en Mercadona) y nos aseguramos de rociar todos y cada uno de los agujeritos que presente el mueble. Finalmente, hacemos un rociado general y lo tapamos con plásticos, dejándolo un par o tres de días para asegurarnos de que haga efecto. Una vez eliminado el problema, limpiamos con un trapo y nos ponemos manos a la obra. Si no queréis que se vean los agujeritos que ha dejado la carcoma, podéis rellenarlos con masilla para madera y alisar por encima, es muy sencillo de hacer. A nosotros en realidad nos gusta el efecto que da, le da personalidad al mueble y cuenta parte de su historia, por lo que no vamos a taparlos. Así que, sin más dilación, vamos a ver…
Cómo restaurar un mueble con Chalk Paint
Antes de nada, vamos a asegurarnos de que tenemos todo lo que necesitamos:

Necesitaremos:
- Un bote (pequeño en este caso) de Chalk Paint. Nosotros en esta ocasión hemos escogido un verde oliva i-de-al.
- Un bote de cera transparente para chalk paint (también la hay oscura, para un efecto más «estropeado», pero hoy no vamos a hablar sobre ella).
- Una cubeta de pintura y un rodillo pequeños.
- Un paño de algodón para aplicar la cera.
- Un par de brochas, a ser posible de buena calidad.
- Una hoja de papel de lija fina.
- Un bastoncillo de madera para remover la pintura.
Como esta pintura es muy natural (de hecho, es ideal para pintar dentro de casa porque no huele nada nada nada), es posible que al abrir el bote veas que los pigmentos se han separado, y sea necesario moverla utilizando un palito de madera:

Una vez el color sea homogéneo, podemos empezar a pintar. Para las superficies más anchas y lisas, como vamos a querer que la capa de pintura sea fina, utilizaremos el rodillo para aplicarla. De esta forma nos será más fácil lijarla luego.

Para los relieves y salientes, eso sí, recurriremos a la brocha, y luego eliminaremos rápidamente los sobrantes de nuevo pasando el rodillo de nuevo, sin dejar que los posibles goteos lleguen a secarse.

Una vez tenemos el mueblecito pintado, dejamos secar. En realidad, como solo vamos a darle una capa, con unas cuantas horas (cinco o seis) será suficiente, pero si lo dejamos hasta la mañana siguiente iremos sobre seguro. Con la pintura ya perfectamente seca, entra el juego el papel de lijar.

Es muy importante que lijemos sin miedo, pero también lo es que antes de empezar tengamos muy claro qué zonas queremos que aparezcan desgastadas. Para ello, lo que debemos plantearnos es qué partes del mueble estarían más ralladas si, realmente, la pintura fuese antigua. Probablemente serían los bordes, los alrededores del tirador del cajoncito y, en la parte superior, la zona donde se pondrían objetos normalmente, ¿verdad? ¡Pues vamos a por esas zonas!

El saliente del adorno sería, seguramente, una de las zonas que más golpes se habría llevado con los años

Una vez tengamos todo el mueble lijado, llega el momento de encerar. La cera es muy importante porque evitará que se le adhiera el polvo al mueble y que se manche con sustancias grasas, además de permitirnos utilizar un paño húmedo para limpiarlo, y darle un toque de acabado mucho más profesional. Es muy importante que para aplicarla utilicemos un paño de algodón, y que lo humedezcamos muy poco cada vez. Vísteme despacio, que tengo prisa. Para la aplicación, dividiremos la superficie por zonas, e iremos zona a zona. Aplicamos una pequeña cantidad de cera con ligeros golpecitos y, rápidamente, sin dejar que se seque, la extendemos por la superficie para evitar manchas. Recuerda: las manchas que se queden al aplicarla al principio no desaparecerán, así que no intentes abarcar zonas demasiado grandes. Pasito a pasito…

Al aplicar la cera, el efecto envejecido se hará más patente, y el color de la pintura se oscurecerá unos tonos, tenlo en cuenta.

El resultado de restaurar mueble con chalk paint
Y listo, ya tenemos nuestro mueblecito restaurado. Ahora solo tenemos que volver a ponerle el tirador y buscarle una zona de la casa en la que luzca en todo su esplendor y cobre la importancia que se merece. ¡Viva el upcycling!




Podéis encontrar esta pintura en su web oficial para España y Portugal, así como en varios puntos de distribución: www.chalkpaint.com.es